viernes, 30 de noviembre de 2012
Retroagenda stone: 30 de noviembre
1969: Son el número central del Festival de Palm Beach; tocan al cierre de la tercera noche, teniendo como teloneros a Jefferson Airplane y Janis Joplin, entre otros.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Retroagenda stone: 29 de noviembre
1963: Gene Pitney, amigo del grupo, lanza su sencillo "That girl belongs to yesterday", canción compuesta por Mick Jagger y Keith Richards -Nota: Los Rolling nunca la grabaron-.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Retroagenda stone: 28 de noviembre
1969: Se edita el disco Let it bleed, simultáneamente a sus presentaciones en el Madison Square Garden.
martes, 27 de noviembre de 2012
Retroagenda stone: 27 de noviembre
1967: Se edita Their Satanic Majesties Request, el álbum que refleja la entrada de los Stones en la era de la psicodelia. Por primera vez, se autoproducen.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Rolling Stones: una fiesta que dejó con la boca abierta
Los Stones vuelven a tocar en su casa: Inglaterra es su cuna. Aquí, en un O2 londinense repleto, hay fans de todas las generaciones. Y no es un show más, porque Bill Wyman, el bajista original, está nuevamente en escena, con su distinguido e inimitable sonido de bajo. Y también, Mick Taylor (el de los discos más sucios de los ‘70).
Para su regreso, el Arena 02 de Londres fue el lugar elegido. Un predio de unas 20.000 personas que será testigo del inicio de este tour 50 & Counting . El escenario es pequeño, al menos comparado al de sus otras giras. La simple escenografía exhibe la lengua en dorado y una única pasarela en semicírculo que es acompañada por otras dos a cada lado. Afortunadamente, no hay parafernalia lumínica ni fuegos artificiales o bombas de estruendo. Son ellos y su rock marca Rolling Stones.
Antes del momento esperado, hay mensajes desde la pantalla de los personajes más diversos: desde Iggy Pop, Angus Young o Elton John hasta Pete Townsend, Nick Cave o Johnny Depp.
Al salir la banda, a las 20:30 hs, el centro se convierte en una enorme pantalla. Se apagan las luces, un grupo de percusión, con caretas de gorilas (la imagen deGRRR...su nuevo disco), irrumpe entre el público con la intro de Sympathy For The Devil . Acto seguido, aparecen los Stones. Charlie Watts tiene remera blanca; Jagger, traje gris, con corbata plateada, pantalón negro y sombrero gris; Ron Wood está de negro, y Keith Richards, con campera verde, pantalón negro, vincha roja y pañoleta plateada.
Arrancan con I Wanna Be Your Man , tema de Lennon-McCartney como una suerte de homenaje al rock británico todo. Los cuatro Stones son acompañados por Darryl Jones al bajo y Chuck Leavell en teclados. En un perfecto túnel del tiempo, le siguen Get Off Of My Cloud e It’s All Over Now , que son acompañados por imágenes en blanco y negro desde la pantalla.
Paint It Black , con Jagger absolutamente de negro, es la canción que sigue. Los ingleses no son muy demostrativos, pero disfrutan el show a su manera, entre cervezas y nachos. Los coristas, Bernard Fowler y Lisa Fischer, se suman en el escenario paraGimme Shelter , que es por otro lado el puntapié inicial para la lista de invitados, ya que Mary J. Blige se suma a la voz de Mick en los estribillos del clasico de Let It Bleed,mientras Keith se luce en el solo con su infaltable Telecaster color madera.
La primera pausa llega a través de Wild Horses (Tim Ries en teclados), pero tras el descanso, vuelven a subir decibeles con All Down The Line , al que se suma el eterno saxofonista Stone Bobby Keys. Es uno de los highlights del concierto, que es apoyado con un merecido tributo en pantalla mediante imágenes de sus maestros bluseros (Muddy Waters, Chuck Berry, Etta James, B.B. King, Elvis Presley y otros).
Jeff Beck es el segundo invitado de honor, quien se suma al festejo con un duelo de guitarras en el tema I’m Going Down . El sonido de guitarra de Beck estremece al estadio; Keith y Ronnie lo siguen, demostrando que no son mejores, pero juntos en un entretejido de violas son los mejores.
Keith prende su primero de tres cigarrillos en toda la noche, Ronnie en cambio parece haber cambiado de hábitos y no fuma.
Out Of Control es el tema que escogen para que Mick se luzca por primera vez con su armónica. Keith brilla, ahora con chaleco negro, desde su Gibson.
Es el momento de los temas nuevos, así que pegan las dos flamantes incorporaciones al catálogo Stone: One More Shot y Doom And Gloom .
Bill Wyman es invitado a sumarse al banquete en una frenética versión del clásico It’s Only Rock’n Roll y de la contagiosa Honky Tonk Women , que es secundada por dibujos que muestran a una bomba morocha trepando al Empire State, en una parodia aKing Kong , que termina con el gorila -motivo de tapa del último disco-, estrellándose en su avioneta entre los pechos de la señorita. Wyman agradece tímido los aplausos del público, muy escudado en su bajo de cuatro cuerdas.
Tiempo de presentaciones: es el turno de las dos canciones infaltables de Keith, que llegan con Before They Make Me Run y Happy , con Ronnie en steel guitar . A su término, viene el momento blusero de la velada, cuando Mick Taylor es invitado a escena para una infernal versión de Midnight Rambler . Taylor muestra sus habilidades al por mayor en un duelo apasionante entre su guitarra y la armónica de Jagger, quien termina bailando en forma endemoniada, participando al público del festín.
De pronto, Londres se impregna de Club 54 con los primeros compases de Miss You . El estadio se convierte en una enorme discoteca neoyorquina y Darryl Jones demuestra por qué toca con los Stones desde el ‘94. La masa se conmueve con el riff inoxidable de Start Me Up , que abre la puerta a la catarata de súper hits. El propio Big Ben parece acelerarse con Tumbling Dice , Brown Sugar y Sympathy For The Devil .
La primera fecha de los 50 años comienza a bajar la persiana, aunque, por supuesto, faltan los bises. Y la banda regresa, pero no precisamente sola: dos grupos integrados por una docena de coristas ponen la voz a la introduccion de You Can’t Always Get What You Want : otro de los momentos fuertes del show, que, acto seguido, conduce a Jagger -ahora con boina negra y una acústica- y a Keith, al centro de la escena.
Se apagan las luces una vez más, y se encienden lucecitas y corazones para el último tema. La despedida es con el imbatible riff de Jumpin’ Jack Flash que dispara Keith desde sus cinco cuerdas. Vemos a los músicos por ultima vez en la noche por la pasarela, para regocijo de todos.
Son ellos: los Stones nuevamente se apoderan de la escena rock del Universo todo. Si bien todos los fans esperábamos un disco nuevo -y no tan sólo dos temas nuevos en otro compilado de grandes éxitos (y van...)-, la banda está en forma, y el 2013 va a deparar una gira mundial, quizás no maratónica como las anteriores, pero sí gira al fin. Y un nuevo trabajo de estudio... Quizás. (Fuente: Clarín)
Unas 20 000 personas veneran a los Rolling Stones en Londres
Los Rolling Stones salieron al escenario del O2 Arena de Londres y se lanzaron a la yugular de sus eternos enemigos, los Beatles. Sus «satánicas majestades» arrancaron ayer el primero de los cinco conciertos de la que podría ser su última gira con el “I wanna be your man” escrito por Lennon y McCartney. Y la composición de los de Liverpool instrumentada y cantada por su némesis “satánicas” situó la velada allí donde comenzó todo, en los 60.
Después de "Wanna be your man", el grupo repasó sus grandesclásicos como "(I Can't Get No) Satisfaction", "Sympathy for the Devil" o "Start me up", y llenó el pabellón del rock más puro durante dos horas y media que hizo las delicias del público. Además, la banda tocó el material nuevo incluido en el recopilatorio "GRRR!: la guitarrera "Doom And Gloom", y la setentera "One More Shot".
«¿Qué tal ahí en los asientos baratos?»
Que los protagonistas de la noche sumen una edad media de 68 añosno importaba. Llevan 50 años en la industria musical. Tienen el rostro lleno de arrugas y estaban enclenques sobre el escenario. Keith Richards con pañuelo rojo a la cabeza parecía una señora recién salida de la ducha. Y Jagger lucía pantalón y camisa negra al que superpuso una chaqueta, corbata y sombrero gris eléctrico. Y eléctrica fue la atmósfera porque así de cargada es la energía de los Rolling Stones.
“Hemos tardado 50 años en llegar de Dartford a Greenwich”, vociferó el líder de la legendaria banda, refiriéndose a la localidad de Kent donde nació en 1943 y la que alberga el O2 Arena, al Este de Londres. “¿Todo el mundo está bien ahí en los asientos baratos?”, dijo. “Aunque no son nada baratos, ¿verdad?”. Unos 465 euros era el precio de la mayoría de las entradas. Casi 120 en la tribuna más alta, a una distancia suficiente para que su adquisición viniera acompañada de una advertencia: “si usted padece de vértigo estas localidades no están recomendadas”.
La gira, en cifras
El precio en la reventa alcanzó los 15.000 euros. Pero la Historia no tiene precio. Unas 20.000 personas abarrotaban ayer el O2 Arena de Londres, que tiene una capacidad de 11.500 plazas sentadas, para el primero de los dos conciertos que ofrecerán en esta desangelada ciudad del ocio en las orillas del Támesis. En diciembre darán otros tres conciertos en Nueva York: el 8 en Brooklyn y los días 13 y 15 en el Newark Prudential Center de Nueva Jersery.
Supuestamente se trata de la última gira de la banda, que ha aprovechado el 50 aniversario para sacar un nuevo álbum, “Grrr.!”,una recopilación de lujo que incluye un nuevo single,“Doom and Gloom”, un sorprendente temazo con el que este grupo de geniales septuagenarios ha decidido plantar cara a la crisis, y al paso del tiempo. “Habría sido grosero no hacer nada, si no la BBC habría hecho una película aburrida sobre los Rolling Stones”.
Así de casualmente justificaba Mick Jagger, líder de la banda más “sexy” de la historia del rock, el anuncio de una gira de cinco conciertos con los que celebrar cincuenta años juntos. Se calcula que recibirán unos 25 millones de euros. Quizás para neutralizar las críticas, las entradas costaban solo 15 euros en el concierto-sorpresa para 700 afortunados que dieron a finales de octubre en el club Trabendo de París. Era el pre-calentamiento. Los ensayos a la gira los han hecho la semana pasada en el Wembley Arena.
Kate Moss entre el público vip
En la lista VIP de la banda ayer figuraban Kate Moss, varios retoños de Charlie Watts, Bill Wyman, Keith Richards, Ronnie Wood y Mick Jagger, y músicos amigos como Liam Gallagher o Pete Townshend. La experiencia VIP para quienes no iban invitados costaba 1180 euros. En el escenario, el cartel anunciaba a la jovenMary J Blige o al guitarrista Jeff Beck, además de la incorporación ecuménica al espectáculo de dos ex miembros de la banda: el guitarristaMick Taylor y el bajista Bill Wyman. (Fuente: ABC, España)
Los Rolling Stones siguen siendo los "reyes del rock and roll"
Mick Jagger, Ronnie Wood, Keith Richards y Charlie Watts, integrantes de los Rolling Stones, reivindicaron en su concierto del domingo en la noche en el O2 Arena de Londres "el título de reyes del rock and roll que ellos mismos inventaron", según la crítica británica, que alaba especialmente las actuaciones conjuntas con los invitados especiales,Mary J. Blige y Jeff Beck.
"Keith Richard dijo que la belleza del rock and roll es que cada noche una banda diferente puede ser la mejor del mundo. Bueno, anoche fue el turno de los Rolling Stones de reclamar el título que ellos mismos inventaron. Y lo hicieron con estilo y lustre", escribe el periódico británico The Daily Telegraph.
El rotativo The Guardian por su parte le da cuatro de cinco estrellas a la velada,dominada en general por un tono nostálgico, interrumpido de repente por momentos en los que los Rolling Stones "resucitaban" con más ímpetu que nunca.
La cantante Mary J. Blige, quien apareció sobre el escenario para acompañar a sus "Satánicas Majestades" en "Gimme Shelter", sonó "fantástica", agrega The Guardian, pero lo más emocionante para este diario fue el efecto que su presencia tuvo sobre Jagger, quien "se esforzó el doble por dominar la actuación".
Sus dos voces juntas tuvieron, según The Guardian, un "efecto fascinante" sobre el público.
Para The Times, el concierto, presenciado por 20.000 personas, mejoró a medida que avanzaba la noche hasta "incendiar" al público con "Sympathy For The Devil", seguido de un "coro angelical" que interpretó una "preciosa versión de 'You Can't Always Get What You Want' que nos recordó a todos que los Stones también tienen un lado dulce".
"Va en contra de las leyes de la naturaleza y la razón, pero nos hacen sentir que la banda aún está en la cumbre de sus poderes", concluye el diario.
The Independent aplaude especialmente las actuaciones conjuntas con Mary J. Blidge y el guitarrista Jeff Beck, y valora que la banda interpretase temas que normalmente quedan excluidos de su repertorio en las giras mundiales.
Mick Jagger, ataviado con una americana blanca jaspeada sobre una camisa negra y un sombrero de terciopelo, "se retorcía (por el escenario) como si tuviera nudos en las articulaciones" y su voz era "buena, algo estridente aquí y allá" durante su interpretación de "Get Off My Cloud".
Con "Midnight Rambler" y durante alrededor de unos siete minutos, "pareció que los años desaparecieron y el grupo se encontrase aún en la vanguardia del pop", escribe The Independent. (Fuente: EFE/El espectador)
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